¡ACORRALADO! ENTRE LOS MILLONES, LAS DEUDAS Y LA CÁRCEL

Después de trepar por más de una década al amparo del poder, los dineros fáciles, las evasiones consentidas (y permitidas) y la impunidad que otorga la permanencia de un gobierno que llegó solo con el fin de hacer caja, Cristóbal López, en más de una oportunidad debe haberse arrepentido de encandilarse con la tentación de la manzana venenosa que le ofreció Néstor y Cristina, la que mordió sin medir las consecuencia o lo que es peor, convencido de que nunca habría consecuencias.

Tal como lo refiere el diario La Nación, hubo una frustrada negociación entre el Grupo Indalo y la familia Terranova de Mendoza, que si bien es reconocida y de importancia mediática en Cuyo, no podría justificar posee el capital necesario para llevar a cabo un emprendimiento como el que había puesto en estudio con Cristóbal, el ex pollero desesperado en estas horas, en deshacerse de todos los negocios sucios que cosechó durante la década ganada y hoy amenazan con su bancarrota total y llevarle hasta aquel patrimonio que supo tener antes inclusive de conocer a la abogada exitosa y su marido.

Indica Nación que las negociaciones se iniciaron el lunes 31 de agosto en Buenos Aires donde el chubutense les dijo a los Terranova que se quería desprender de todos los negocios, aduciendo que “no quería terminar en al cárcel”. Es que recién ahora Cristóbal López cae en la cuenta que tiene una edad necesaria para estar disfrutando de sus hijos y nietos y no estar pensando cuándo van a venir a tocarle la puerta para ponerle las esposas.

Terranova convocó para la oportunidad a un ex ejecutivo de Arcor y de Cencosud, Gerardo Molinaro, y al abogado Gustavo Casir para encarar el desafío, mientras que sondeó a la cúspide de la Casa Rosada para tantear las aguas. Todos ellos le dijeron lo mismo: la operación es inviable porque Cambiemos no la fecilitaría la tarea y por lo tanto, si López no logra acomodar sus negocios y pasarlos a un fideicomiso y poner a una cara renovada al frente de los mismos, “podrían implosionar en tres semanas”, indica el artículo por cuanto no puede obtener créditos, hay fuga de genrentes, sufre el apremio de la justicia, la persecución de la AFIP y no puede pagar ni los salarios.

El plan con Terranova era armar un fideicomiso con todos los activos del grupo Indalo dárselos a la AFIP en garantía de repago de impuestos, fijar una cuota mensual de aproximadamente entre 15 y 20 millones de pesos y así cancelar la deuda fiscal, rogando que algún remanente le quedara al final del proceso.

De acuerdo a la información terranova quería retener Alcalis de la Patagonia, la constructora CPC y la productora televisiva La Corte, entre otros y despreciaría los medios de comunicación, que podría vender si aparece algún candidato con una oferta interesante. Y, por lo pronto, el ex dueño de C5N y Radio 10, Daniel Hadad, ya se reunió con Terranova, para “informarse”, indica el diario, pretendiendo que el ex dueño del poll mediático, corrido por CFK, hoy retransmisor y acompañante de la ex presidenta, podría volver sobre sus pasos y quedarse con los destruídos medios que dinamitó López y De Souza.

En números gruesos, López adeuda US$ 500 millones, el grupo valdría unos US$ 600 millones y con la nave enderezada, indica La Nación, acaso podría trepar hasta los US$ 700 millones, para lo cual el equipo de “Orly” contactó a varios bancos en búsqueda de nuevas líneas de crédito. Pero les quedó claro que si la nave no se endereza rápido, puede irse a pique. Y valer cero.

López tiene tanta urgencia en sacarse de encima las empresas que por el Grupo Indalo pretende “Cero peso”. Por el contratio, agrega la información, ofreció un aporte “irrevocable” de 38 millones de dólares correspondiente a las ventas del Casino Club, como forma de relanzar los negocios y evitar el colapso.

Cristóbal estaría siendo traicionado por su socio De Souza y mantiene deudas impagables con varios acreedores, entre ellos su ex socio Marcelo Tinelli, se siguen acumulando las deudas con los empelados, las cargas sociales impagas y los impuestos que no tributan.

La Nación describe un panorama que en OPI hemos analizado hace mucho tiempo atrás: Cristóbal López sentía que sus negocios se verían impulsados sin el candidato alfombra, Daniel Scioli, ganaba las elecciones de 2015. Ante el desastre el chubutense buscó a un empresario con “buen perfil” y recaló en los Terranovas, pero es gente que no puede justificar una inversión de esa magnitud a menos, claro, que ingresen como “prestanombres” o “palos blancos”, es decir personas que ponen su firma pero las empresas siguen siendo manejadas por López. Es casi una obviedad que era más o menos la propuesta, la cual fue de plano rechazada.

Si bien estuvo todo firmado por Terranova, a último minuto no asumió, cuando se centraron en los datos aportados daban cuenta que nada era como parecía y que, lejos de contar con una venia de la AFIP, a cuyo frente esta´el abogado Ricardo Gil Lavedra, desde el organismo se duplicaba la presión sobre el Grupo, sobre López y De Souza. Indudablemente Orly terranova evaluó que le dejaban una papa caliente en las manos, una granada sin anilla o un cartucho de dinamita con mecha corta encendida y retrocedió en el acuerdo.

De esta manera Cristóbal López se encuentra en la misma situación por la que pasó Lázaro Báez, cuando desesperado por el desastre que se le avecinaba, “puso en venta sus medios” ofreciéndolos a precio de regalo a quien quisiera hacerse cargo de algo que intrínsecamente carecía de cualquier valor de llave, un valor cero inmmobiliario por cuanto son parte de embargos y judicializaciones y además, con deudas inconmensurables con la AFIP por deudas millonarias que arrastra por años de no haber abonado nunca un solo impuesto y evadido todo tipo de obligación con el estado, los empleados y los organismos previsionales.

Hoy Cristóbal López está acorralado entre los millones que tiene, los cientos de millones que debe, los juicios, los embargos, las traiciones, los juicios de todo tipo y calibre y lo peor: se avecinan nubarrones negros que lo pueden alojar, junto a su socio De Souza, en Ezeiza en poco tiempo más.

La ambición desmedida por el dinero y el poder, le podría hacer perder a López todo lo que construyó y un poco más. Quienes lo conocen dicen que nunca dudó en subir ni “cómo subir”. En los círculos cercanos al chubutense se habla de momentos de depresión y mucha estadía en su refugio natural: Rada Tilly. Hoy, más que nunca, aquel hombre que se ufanaba de ser “el zar de juego” no puede acertar un pleno en la ruleta de esta vida que le ha cambiado las reglas y hoy lo pone de cara a una celda, más que al mar embravecido de su Comodoro natal.

Jonathan Swiff, escritor y político Irlandés dijo sobre la ambición desmedida de los hombres: “La ambición suele llevar a los hombres a ejecutar los menesteres más viles: por eso para trepar se adopta la misma postura que para arrastrarse”.

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