Chile sí puede aumentar su consumo de gas (argentino); los argentinos y las argentinas no -por OETEC-ID

Un informe de este Observatorio titulado “Eurnekian: el nuevo dueño del gas natural en Santa Cruz (y que será chileno o no será)”, anticipó que la petrolera de su propiedad, Compañía General de Combustibles (CGC), exportará su producción a Chile (ver bibliografía). Basado en este trabajo, LaPolíticaOnline se contactó con la empresa y confirmó esas intenciones. Un ejecutivo de la firma señaló al portal (subrayado es nuestro): “Gracias al incremento de nuestra producción logrado a partir de grandes inversiones en riesgo exploratorio por más de 800 millones de dólares, nuestra oferta podría superar a la demanda local y en ese caso la exportación sería la llave para continuar creciendo“. Pregunta este Observatorio: ¿Continuar creciendo quién? ¿Por qué se extrae un recurso estratégico no renovable para un consumo que crece en otro país mientras en el nuestro se estanca y su presidente pide y nos obliga vía tarifazo a reducirlo? Con un sistema gasífero nacional caracterizado por su decadencia desde la llegada de Macri, sumada a la recesión económica y al acuerdo Stand-By con el FMI, la exportación de gas a Chile atenta contra la seguridad energética del pueblo argentino y, muy especialmente, del santacruceño.

Fuente: Elaboración propia en base a ENARGAS, Datos Operativos. En 2017 se registró la menor incorporación de nuevos usuarios al servicio público de gas por redes en Santa Cruz desde 1993. El presidente Macri nos pide todos los días que reduzcamos nuestro consumo. Incluso, llega al absurdo de criticar el mayor consumo de gas de red que hay en Santa Cruz en relación a Uruguay. Pero ahora vemos que la producción aumenta, y que, lógicamente, la oferta superará a la demanda. Si nuestro gas va a Chile, es porque en Chile crece el servicio público de gas de red y crece el consumo. Entonces: ¿En Chile se puede crecer y acá no? Los subsidios del Plan Gas que pagamos todos los argentinos y las argentinas y que está incrementando la oferta de la empresa de Eurnekian y la de Paolo Rocca (Tecpetrol): ¿Es para exportar nuestro gas a Chile, privando así a las futuras generaciones de este recurso estratégico no renovable? 

Seguridad energética
La Agencia Internacional de la Energía define la Seguridad Energética como “la disponibilidad ininterrumpida de las fuentes de energía a un precio asequible [que puede conseguirse o alcanzarse]”. La definición no está mal, pero es incompleta. Desde nuestro Laboratorio en Seguridad Energética, y luego de un trabajo de años mancomunado con más de una veintena de especialistas de los cinco continentes, arribamos a una mejor definición: Porque la salud energética de una nación es la salud energética de su pueblo, no puede haber seguridad energética sin una provisión equitativa y universal de servicios públicos del gas y la electricidad asequibles, accesibles, confiables en su suministro, eficientes y modernos, gestionados en calidad de derecho humano y de herramienta para el desarrollo social en un contexto de autosuficiencia económica, científica y tecnológica del país. Inversamente, una nación “energéticamente insegura” (en “crisis energética”) se verifica toda vez que los flujos de energía no son suficientes para garantizar su propio desarrollo económico ni el bienestar social de su población, bien por una interrupción en dichos flujos, bien por un incremento en los precios y las tarifas que afectan la asequibilidad, genera estancamiento o recesión económica y Pobreza Energética entre la población.

De acuerdo a los hallazgos presentados en este informe, y tomando los conceptos de la definición precedente, las exportaciones masivas de gas a Chile representan un severo riesgo para la seguridad energética de la ciudadanía argentina en general y santacruceña muy en particular.

El regreso de la estafa exportadora noventista
La administración neoliberal reedita la estafa exportadora noventista, es decir, una política hidrocarburífera que volcaba la producción excedente fuera del país, siendo que era sabido que sobraba -y en cantidades crecientes- dado que nuestro mercado interno era deliberadamente atrofiado. Ahora, con Macri, sucede lo mismo: la mayor producción se destinará a Chile con una demanda estancada o a la baja en nuestro país, tal y como efectivamente viene sucediendo. Peor aún, la expansión del servicio público de gas de red a nivel nacional cayó 41% (medido en incorporación de nuevos usuarios) respecto de 2015. En paralelo, se advierte que las obras de nuevos gasoductos troncales están congeladas o demoradas, con lo cual la demanda insatisfecha no disminuye.


Fuente: Elaboración OETEC en base a ENARGAS, Datos Operativos.

Entre las primeras agraciadas por la exportación masiva de gas a Chile este año estarán la empresa de Eurnekian y de Rocca, esta última con operación en Vaca Muerta. En cuanto a la primera, conviene repasar lo sucedido con la expansión del servicio público de gas de red en la provincia de Santa Cruz, precisamente donde la producción de CGC está explotando. A partir de Macri presidente, la incorporación de nuevos usuarios a este servicio viene cayendo drásticamente. En relación a 2015, se desplomó un 60%:


Fuente: Elaboración propia en base a ENARGAS, Datos Operativos.

La expansión del servicio público a nivel nacional se contrae fuertemente, más todavía en Santa Cruz donde el gas es esencial para la vida. Pero hay un agravante, porque si bien la expansión del servicio en nuevos usuarios se redujo drásticamente, no sucede lo mismo con el consumo. En efecto, al primer trimestre de 2018 la demanda residencial aumentó 6,1%. Respecto de 2015, se expandió 12%, en un comportamiento que tiene que ver con la brecha entre el tarifazo de la electricidad y un gas que sigue siendo subsidiado para los usuarios patagónicos. En este sentido, preguntamos: ¿Cuál es la proyección de la demanda para 2018? ¿Los tiene el Ministerio de Energía? ¿Los tendrá en cuenta cuando habilite la exportación a Eurnekian?

Chile sí puede aumentar su consumo de gas (argentino); los argentinos y las argentinas no
Vale la pena volver a la frase del comienzo, autoría de un ejecutivo de la empresa de Eurnekian: “Gracias al incremento de nuestra producción [en Santa Cruz] logrado a partir de grandes inversiones en riesgo exploratorio por más de 800 millones de dólares, nuestra oferta podría superar a la demanda local y en ese caso la exportación sería la llave para continuar creciendo“.

Se pregunta este Observatorio: Pregunta este Observatorio: ¿Continuar creciendo quién? ¿Por qué se extrae un recurso estratégico no renovable para un consumo que crece en otro país mientras en el nuestro se estanca y su presidente pide y nos obliga vía tarifazo a reducirlo?

Recordemos: el presidente Macri nos pide todos los días que reduzcamos nuestro consumo. Incluso, llega al absurdo de criticar el mayor consumo de gas de red que hay en Santa Cruz en relación a Uruguay. Pero ahora vemos que la producción aumenta, y que, lógicamente, la oferta superará a la demanda. Y la supera porque hay un Poder Ejecutivo abocado a que la demanda interna se mantenga estancada o caiga; igual con la expansión del servicio público y la demanda insatisfecha.

En fin, ¿cómo se entiende esta enorme contradicción? Si nuestro gas va a Chile, es porque en Chile crece el servicio público de gas de red y crece el consumo. Entonces: ¿En Chile se puede crecer y acá no? Los subsidios del Plan Gas que pagamos todos los argentinos y las argentinas y que está incrementando la oferta de la empresa de Eurnekian y la de Paolo Rocca (Tecpetrol): ¿Es para exportar nuestro gas a Chile, privando así a las futuras generaciones de este recurso estratégico no renovable?

Conclusiones
Si van a aumentar la producción y ese gas no se vuelca al mercado interno, mejor dejarlo en el subsuelo y dedicarse a otro negocio, porque el gas es un recurso estratégico y no renovable; porque su servicio público es uno esencial y un derecho humano. Dejarlo en el subsuelo; no dilapidarlo para enriquecimiento de unos pocos, ya multimillonarios. Reservarlo a las generaciones futuras si las actuales no pueden consumirlo.

Con un sistema gasífero nacional caracterizado por su decadencia desde la llegada de Macri, sumada a la recesión económica y al acuerdo Stand-By con el FMI, la exportación de gas a Chile atenta contra la seguridad energética del pueblo argentino y, muy especialmente, del santacruceño.

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