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El Presidente les reclamó a los gobernadores e intendentes que eliminen impuestos para que bajen las tarifas
A Durán Barba se le prendió la lamparita
Con las encuestas que muestran el costo que está pagando por la suba de tarifas, el Gobierno ideó una manera de involucrar a los gobernadores en el conflicto. Los jefes provinciales, aun los dialoguistas, expresaron su rechazo.
El Gobierno se jugó a fondo a evitar la sesión especial que impulsa la oposición para cambiar la política de tarifas, un tema que tiene a maltraer a la Casa Rosada. Para eso recurrió a una maniobra de pinzas sobre los gobernadores. El presidente Mauricio Macri les pidió a gobernadores e intendentes que eliminen impuestos a los servicios y, en una jugada teatral, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal anunció que será la primera en hacerlo, aunque luego de que recibiera un incremento de 40 mil millones de pesos por el fondo del conurbano. La maniobra se completó con una reunión del Consejo Federal Energético, donde el macrismo les advirtió a los representantes de las provincias que pagarán con su presupuesto al menos la mitad del costo fiscal que produzca cualquier retraso en la política de aumentos oficial. “No está escrito en ningún lado que solamente sea el gobierno nacional el que tenga que cuidar a los sectores más vulnerables en el tema tarifario”, los toreó el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Hay un fuerte descontento, incluso de los gobernadores peronistas más cercanos al PRO. Aunque por la noche anunciaron que existía consenso para mantener la tarifa social del gas por otro período.
El mensaje para los gobernadores peronistas fue claro: si sus diputados siguen avanzando en plantear la sesión especial, ellos pueden pagar con sus presupuestos provinciales las consecuencias. De paso, en un giro mediático, colocó en escena a los gobernadores como quienes deben dar una respuesta frente al aumento de tarifas que resolvió el gobierno nacional. Jaime Durán Barba sonríe, una vez más, detrás de los cortinados.
La puesta en escena para pasarles la pelota a los gobernadores fue en Vaca Muerta, donde el Presidente sostuvo que crecerá la producción de gas. Sobre las tarifas, lejos de dar marcha atrás con la política de aumentos, la opción fue culpabilizar a los impuestos provinciales y municipales. “Les quiero pedir a los municipios y las provincias que eliminen los impuestos que cobran sobre los servicios públicos”, les arrojó el baldazo Macri sin decir “agua va”. Lo acompañaba el ministro de Energía, Juan José Aranguren, que dejó esperando a los representantes provinciales en el Consejo Federal Energético para acompañar al Presidente.

Macri defendió el esquema tarifario y su política de reducir el déficit a costa de los aumentos: “Los subsidios no son gratis como nos hicieron creer durante muchos años. Es una mentira que nos hizo mucho daño”, afirmó.  “Para cubrir estos subsidios, se tuvo que tomar deuda, porque para pagar energía tenemos que pedir plata prestada”, justificó el endeudamiento.

“Otra alternativa era hacer un ajuste pero ese no es el camino que elegimos, sino uno de cambios con gradualismo, para que ningún argentino se quede atrás”, aseguró Macri, quien pasó a pedirle a gobernadores e intendentes que resignen recaudación para “ayudar a aliviar la carga de cada consumidor y comercio”. De esta forma, Macri les pasó el problema a los representantes provinciales a los que responden muchos de los diputados que podrían dar quórum en la sesión especial que se convocó para esta semana. La de la semana pasada quedó a un voto de quedar habilitada.

“La única manera de lograr un cambio profundo y verdadero es que todos los argentinos nos sumemos al desafío de consumir menos”, insistió Macri. Luego de que se vieron fotos del presidente y su familia en una cabaña y muy desabrigados en invierno, había dejado de insistir con los consejos útiles para ser ahorrativos. Ayer volvió a la carga: “Cada hornalla que apagamos, cada canilla que cerramos, todo suma”, aseveró.

Toc,toc

En una maniobra no exenta de teatralidad la primera en levantar la mano para reducir impuestos es Vidal, que consiguió el año pasado una suba en sus fondos de 40 mil millones de pesos con el Pacto Fiscal. Pese a ese aumento, no parece encontrar la forma de incrementar el sueldo a los docentes para finalizar el conflicto. Pero sí le permitió resignar impuestos. El anuncio de Vidal, cronometrado al segundo, vino inmediatamente después del pedido de Macri.

“Decidimos sumarnos a este esfuerzo y aceptar el pedido del presidente de eliminar impuestos provinciales. Estos impuestos recaudan fondos. No son destinados al pago del servicio, sino que van al gobierno de la provincia o a los gobiernos municipales”, aseguró Vidal. Según se detalló, la modificación tributaria representará una rebaja del 15,7 por ciento en la electricidad, del 6,3 por ciento en el gas y del 6,2 en el agua. “Vamos a asumir el costo de eliminar estos impuestos y tomaremos decisiones que seguramente impactarán en otros temas –sostuvo Vidal, sin aclarar en cuáles temas sería– pero que van a servir para aliviar las facturas de los vecinos de la provincia de Buenos Aires” (ver página 2).

Consejos federales

Aranguren volvió del encuentro con Macri para comunicarle a los representantes de los gobernadores la propuesta del Gobierno para posponer los cambios en la tarifa social. A aquellas provincias que no adhieran, se le aplicará de inmediato esa modificación, que podría dejar a una importante cantidad de usuarios fuera de la tarifa social del gas. Los que suscriban el acuerdo, tendrán dos meses de gracia pero deberán compartir la mitad del costo fiscal.

El ministro del Interior, que viene trabajando en convencer a los gobernadores de dar marcha atrás con la avanzada en el Congreso, planteó antes del encuentro: “Queremos ver en la reunión  qué predisposición hay por parte de las provincias, independientemente del color político que tengan, de aportar soluciones a un problema grave”. Les adelantó lo que luego pedirían Macri y Aranguren en el encuentro del CFE: que rebajen sus impuestos. Frigerio, pese a las promesas oficiales de que es el último gran aumento, dejó en claro que esto seguirá en un eventual segundo mandato de Macri: “Recién a los seis años de gestión vamos a poder terminar con el tema de los subsidios energéticos, vamos a llegar al costo de producción de la energía en la tarifa”, avisó el ministro.

Toda la maniobra tiene el objetivo de lograr que los gobernadores retiren a sus diputados y se frene la posibilidad de una sesión especial en la que podrían votar retrotraer el aumento tarifario a noviembre del año pasado.

No obstante, la sesión sigue estando convocada nuevamente para este miércoles. A la convocatoria del Frente para la Victoria, se sumaron el Frente Renovador y el bloque de Argentina Federal, referenciado con los gobernadores. El mandatario de Salta, Juan Manuel Urtubey, por lo general en línea con el oficialismo, advirtió: “De nada sirve, cada vez que se puede meter un tarifazo, y esperar a que pasen las elecciones y meter otro. No resuelvo el problema”. “Si las provincias se hacen cargo de la salud, la educación, la seguridad, la justicia, el Gobierno nacional se queda con el 75 por ciento de los recursos y, aparte te van a plantear que te hagas cargo de subsidio de las tarifas, hay algo que no me cierra”, dijo Urtubey.

Algo similar planteó el gobernador de Santa Fe, el socialista Miguel Lifschitz. “Se arma lío y la culpa la tienen las provincias”, salió a cuestionar el pedido de Macri.

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